Impromune: el por qué de su importancia

Impromune: el por qué de la importancia de una respuesta inmunitaria adecuada.

Estamos utilizando los beneficios medicinales de principios activos naturales más que nunca. Estos, para mayor satisfacción, no solo se utilizan durante y posterior a la enfermedad, sino antes. Como prevención. Un organismo bien nutrido y proveído de todos los micronutrientes que necesita, es una garantía de salud, fortaleza, y vitalidad. Impromune es un inmunoestimulante natural para perros y gatos, un inmunoactivador que no requiere prescripción veterinaria. Sus principios activos o componentes son todos naturales, sin dar cabida a ningún principio activo farmacológico o biológico.

La alimentación cotidiana de perros y gatos, corre el riesgo de ser rígida e incompleta. Incompleta si siempre optamos por un mismo alimento a largo plazo, pero incompleta también porque, aunque rotemos y vayamos escogiendo otros distintos, no contendrán muchos de los micronutrientes cuyos beneficios pueden marcar, a futuros, la línea entre enfermedad y salud.

Por ejemplo, observemos los principios activos de Impromune:

Impromune se compone de una fórmula patentada denominada Nucleoforce®, formada por nucleótidos. Los nucleótidos, son unos nutrientes esenciales, que al ser administrados de forma libre y oral, avivan la respuesta inmunológica, sobre todo en etapas de inmunosupresión, de desarrollo, o de necesidad por mayor prevalencia de amenazas infecciosas.

La importancia de los nucleótidos radica en que los linfocitos T son dependientes de ellos, ya que estos últimos no pueden producirlos para su metabolismo celular. Los linfocitos T necesitan encontrar a los nucleótidos en la dieta, de forma externa, para producir proteínas, para su proliferación, y para así ser capaces de mantener una respuesta inmune celular óptima.

Cuando la dieta y alimentación cotidiana no ofrece ni aporta nucleótidos, se puede llegar a un estado en el que la respuesta de hipersensibilidad retardada se reduzca, la resistencia a las infecciones quede mermada, y se disminuya la producción de interleucina 2 (IL-2), así como la función fagocítica de los macrófagos.

Además de Nucleoforce®, Impromune se compone también de AHCC. Hablamos de un extracto del micelio de Lentinus edodes, que es un promotor de la actividad de células NK, de la proliferación de macrófagos, y de la diferenciación de células T a Th1.

Cuando se unen Nucleoforce® y AHCC, como en Impromune, la sinergia de la combinación ha demostrado capacidad para modular la respuesta innata y adaptativa

Vemos como ciertos micronutrientes esenciales para funciones orgánicas básicas e imprescindibles, deben de ser administradas de forma extra a la dieta convencional. En este caso, un inmunoactivador o inmunoestimulante natural, si bien no va a general anticuerpos específicos frente a un virus o bacteria concreta como sería el fin de un medicamento biológico, sí va a fortalecer la respuesta inmunológica del animal, el cual estará mucho más preparado para repeler ataques de microorganismos patógenos. La diferencia entre proporcionar Impromune en la dieta, y no hacerlo, es que el animal pueda contagiarse de alguna enfermedad que, de otra forma, se podía haber prevenido.

¿Por qué es tan importante una respuesta inmunitaria adecuada?

Del estado del sistema inmunitario del perro y del gato, va a depender que en el futuro sea o no víctima de una infección. Los microorganismos patógenos, como las bacterias, virus, hongos, priones, o protozoos, lo podrán atacar, y en función de su capacidad de rechazo, se verá inmerso o no en una enfermedad de naturaleza infecciosa. Si además, el animal se encuentra bajo un periodo de apatía o debilidad, será aún más vulnerable a estos ataques.

Este tipo de enfermedades, suelen ser las más graves por su virulencia en el organismo. Existen, en la medicina veterinaria, medicamentos biológicos que requieren prescripción veterinaria, diseñados para prevenir frente a enfermedades concretas. Hablamos de vacunas, que al introducir de forma inocua el microorganismo patógeno en el organismo del animal, generan inmunoprotección, ya que el sistema inmune genera anticuerpos, con los que combatir un futuro ataque. Existen, también, productos naturales que no requieren prescripción veterinaria, que sirven como complemento a la alimentación, y que se componen de micronutrientes naturales que refuerzan y estimulan el sistema inmunológico. No estamos creando una defensa frente a una enfermedad infecciosa concreta; no necesitamos inyectar un virus o bacteria en el organismo del animal; son principios activos naturales, que por sus propiedades, nutren y activan el sistema inmune del animal, con lo que este se hace más fuerte, y gana en protección frente a todo tipo de ataque patógeno externo.