Cómo acoge el TTIP la ganadería europea

La TTIP y la ganadería europea

La ganadería europea, como otros tantos sectores, está preocupada por cómo puede afectar el TTIP, el Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión, a su producción, futuro, e incluso su viabilidad. Por ello, en plenas negociaciones, se está mirando con recelo lo que se viene publicando.

El problema radica en que las normas de la Unión Europea son mucho más estrictas y exigentes, tanto para con el medio ambiente, la salud y el bienestar del animal, la seguridad alimentaria…, lo que se traduce en mayores costes para el ganadero europeo. Es lo que se conoce como el Modelo de Producción Europeo. Y claro, si finalmente se rubrica el TTIP, y en cada extremo se continúa con la legislación correspondiente, con la propia de cada cual, la ganadería europea tendría que competir en clara desventaja frente a sus iguales norteamericanos.

Desde la asociación Anprogapor, junto a diferentes organizaciones de productores españoles, ya se ha afirmado que no se está en contra del acuerdo, pero muestran su inquietud, si no se llega a alcanzar un modelo único regulatorio. Sin embargo, los subsectores de carne de porcino, ave y producción de huevos, vacuno de leche y carne, que representan un 0,47% del PIB europeo, ya han pedido quedar fuera del tratado.

En realidad, estas reacciones están justificadas, por cuanto que son muchos los factores que, si todo sigue así, dejarían a la ganadería europea en una situación crítica. Por citar solo algún ejemplo, por parte de la UE, se impone la trazabilidad a lo largo del proceso. Esto implica el identificar a los animales y los productos, llevar a cabo registros, emitir guías, certificados y marcaje individual de canales y huevos… Un itinerario que conlleva 130€ anuales por cada 1000 gallinas, 17,8€ por cada vaca nodriza, o 3€ por cada 100 kg de carne en porcinos.

Otro ejemplo podría ser las exigencias europeas en cuanto al bienestar animal en granja, durante el transporte, y en el sacrificio, que incrementan un 6,7% el coste en la producción de huevos, y 0,70 € por cada 100 kg de carne en el sector porcino. Lo curioso, es que los negociadores de EE.UU no han tardado en valorar su posición de privilegio, publicando una previsión de incremento de las exportaciones a la UE. La desventaja e injusticia no solo atañerá a los profesionales del sector, a los que los menores precios de los productos de EE.UU podrían llevarlos a la ruina, sino también a los consumidores, en tanto en cuanto los productos que encuentren en el mercado carecerán de las exigencias sanitarias comunitarias.